Tal y como lo dice su nombre, el dry shampoo (que siempre viene en forma de aerosol) lava "mágicamente" tu cabello en seco, sin la necesidad de mojarlo, lo cual es perfecto cuando te invitan a un evento a última hora y no tienes tiempo de secar tu cabello con el secador por casi una hora si tienes el cabello largo. O simplemente, para "disfrazar", entre lavados regulares, a un pelo que luce grasoso o sucio. Mientras, hay algunos de ellos que vienen con color y hasta te pueden ayudar a disimular el crecimiento del cabello sin teñir y las indeseables canas.
¿Te acuerdas de nuestras abuelitas cuando se ponían talco de bebé en el pelo? Pues, los dry shampoos no son otra cosa que la versión mejorada de aquel remedio. La mayoría viene en aerosol, como si fueran un fijador, y contienen un polvo especial que absorbe la grasa, dejando un pelo limpio a la vista y con olor fresco. Eso sí, tienes que seguir bien las instrucciones, pues puedes terminar con tu cabello canoso y hasta blanco, como si te hubieras echado varias cucharadas de talco en la cabeza. Es cuestión de no aplicarlo de cerca; debes mantener una distancia de unas seis pulgadas aproximadamente.
Y al igual que otros productos para el cabello, encontrar el mejor para ti puede tomarte un tiempo. Por ejemplo, yo probé el Umberto Beverly Hills Dry Clean Dry Shampoo (4 oz, $10) y me gustó porque da mucho volumen al cabello; pareces como si hubieras acabado de hacerte un blowdry. Sin embargo, deja una capa de polvo blanco en tu cuero cabelludo que te obliga a lavarlo con agua tan pronto puedas.
Luego probé el Bumble and Bumble Brown Hair Powder (4.5 oz, $35), cuyo polvo es color chocolate, como mi cabello, lo cual evitaría la presencia de partículas blancas en mi cabellera. Pero no me daba tanto volumen, a parte de que me pareció pegajoso y bastante costoso. Se lo regalé a mi mamá, quien está fascinada porque la tonalidad de este dry shampoo le ayuda a disimular el crecimiento de las canas entre un retoque de tinte y el próximo.
También probé el Oscar Blandi Pronto Invisible Volumizing Dry Shampoo (5 oz, $23) y se convirtió en mi favorito porque huele rico, me da muchísimo volumen al estilo del blowdry y no contiene color, lo cual lo hace ideal para cualquier tono de cabello. Además, su fórmula invisible no deja ningún tipo de polvo o residuos a la vista.
Uno de los últimos que he probado es el nuevo Tresemmé Fresh Start Dry Sahmpoo, cuyo precio (menos de $5) me parece fabuloso. Aunque no crea tanto volumen como otros su aroma es muy agradable y no crea una capa de polvo blanco como lo hacen otros. Esta línea cuenta con más de cinco productos “dry” diseñados para cabello ondulado o liso.
Por otra parte, el dry shampoo es perfecto cuando vas al gimnasio diariamente, pues no es bueno lavar el cabello todos los días. Pero hay que recordar que este lavado en seco jamás sustituye al lavado regular, simplemente es un "resuelve" entre lavados. Aunque te laves el cabello a menudo, te recomiendo tener un “dry shampoo” en tu baño, pues el día menos pensado te hará falta.


